La Biblia se convirtió en el eje principal de la vida de la Dra. María Luisa Piraquive, en el objeto de su reflexión continua, pues el estudio de las escrituras la llevo a inquirir en la función del Espíritu Santo, enseñando la necesidad de buscar y recibir los dones espirituales. De esa forma, en compañía de su esposo Luis Eduardo Moreno y cuatro personas más en 1972, da inicio a la congregación Religiosa Cristiana: “Iglesia de Dios Ministerial de Jesucristo Internacional”, fundamentada en la Biblia, inicialmente dirigida por Luis Eduardo Moreno, siendo un ejemplo vivo a imitar por su amor y entrega incondicional a la obra del Señor, atendiendo los asuntos relacionados con la Iglesia a nivel nacional e internacional.

Iglesia de Dios ministerial de Jesucristo Internacional

Etapas del inicio de la Iglesia de Dios Ministerial de Jesucristo Internacional

    1. 1968 y 1972: La Dra. María Luisa conoció a unas Señoras quienes eran usadas por Dios con el Don de la Profecía, La primera que le dió revelación de Dios a la Dra. María Luisa fue Dora,  quien le dijo que sería Profetisa, usada por Dios en Ministerio inmenso, promesas que fueron reiteradas a través de Celita Tricoche. Luego conoció a Lucila quien también tenia el Don de Profecía y Dios le dio mensajes profundos a la Dra. María Luisa donde le reiteró las promesas y le motivo a seguir adelante, de igual manera le envió un mensaje a la hija de la Dra. María Luisa, Alexandra Moreno que había recién nacido, el cual decía que tenia Dones y que iba a ser muy usada.
    2. 1971: Su esposo Luis Eduardo Moreno renuncia a la denominación iglesia de la Profecía y decide no seguir predicando, quedando así la Dra. María luisa a la deriva, a partir de ese momento decide con su suegra comenzar a buscar a Dios en su casa hasta el fin de sus días.
    3. 1972: Estando la Dra. María Luisa con otras 3 personas orando al Señor, de repente hablo unas palabras que no estaban en su mente: “Luis sigue Predicando”; ella asustada por lo acontecido, se fue adonde su esposo Luis Eduardo a contarle lo acontecido y despues de escucharla se dispuso a acompañarlos y a explicarles lo escrito en: 1 Corintios Capitulos 12 al 14 donde  se explica acerca de los Dones Espirituales, entre los cuales está el Don de Profecía. Luego siguieron ya en compañía del Hno. Luis Eduardo y de nuevo el espíritu Santo tomó a la Dra. María luisa, y esta vez fue con tanta libertad que dio un mensaje inolvidable y desde ese momento comenzó Dios a guiar su Iglesia a través del Don de la Profecía y Visiones.
      Esta fue la primera profecía de Dios a través de la hermana María Luisa Piraquive.
    4. 1973: El Espíritu Santo enseño la Doctrina concerniente al Bautismo en agua, realizándose así los primeros bautismos en agua en un río en el Barrio Usme de Bogotá.
      Esta es la Profecía acerca de los bautismos en agua.
    5. El Hermano Luis Eduardo Moreno pensó en colocarle un nombre a la congregación y buscando en la Biblia, le fue revelado el nombre de ” IGLESIA DE DIOS MINISTERIAL DE JESUCRISTO ; IGLESIA DE DIOS, porque en la Biblia dice que es la Iglesia de Dios; MINISTERIAL DE JESUCRISTO, porque a la misión de predicar el evangelio en la tierra, se le llama el Ministerio de Jesucristo.

Tras el fallecimiento de su esposo en el año 1996, se convierte así la Dra. María Luisa Piraquive en la única mujer en el mundo que ha liderado una iglesia de origen colombiano que del sur ha llegado a todas las latitudes, con un alcance y crecimiento extraordinario por sus 850 templos en 45 países, cambiando la forma de sentir, pensar y actuar de multitud de personas en los 5 continentes a través de sus enseñanzas de la Biblia en directo y transmitidas en vídeo en varios idiomas.

Los mismos asistentes a la Iglesia y quienes han tenido un contacto directo o indirecto con ella, reconocen su liderazgo como educadora del espíritu y promotora de progreso intelectual y material al testificar que su ejemplo ha motivado miles de cambios, transformaciones personales y familiares en dichas personas al ver su capacidad de afrontar toda adversidad, de superar todo obstáculo para el crecimiento de la Iglesia y las labores de la Fundación Internacional María Luisa de Moreno, demostrando con hechos palpables que es posible sacar adelante los proyectos que se emprenden para el beneficio no solo individual y familiar, sino también de toda una comunidad.